Ser Noble, Justo, Fuerte o Sabio
Por Edgar Chan · Febrero 6, 2021
En realidad nadie es sin maldad (todos tenemos debilidades); nadie es moralmente perfecto (todos fallamos); nadie tiene todo el conocimiento — pero Jesús te conoce y moldea.
Moralidad
¿Qué hay de ser moralmente perfectos? Ser intachable y honorable no tiene nada de malo en sí, sin embargo, es el caso que esto se convierte en orgullo, y por ende, aquellos que no llenan esa medida son considerados menos o incluso menospreciados.
Respecto a la idea que los Cristianos no toman alcohol o que no bailan, y prácticamente que se deben abstener de disfrutar la vida —es completamente ridículo. C.S. Lewis explica que la continencia no refiere a la abstención absoluta de algo sino a ir la distancia adecuada y no más allá.
"Porque el reino de Dios no es cuestión de comidas o bebidas, sino de justicia, paz y alegría en el Espíritu Santo."
Sin Maldad
¿Qué hay de la idea que un Cristiano debe ser sin maldad? Jesús llama a sus discípulos no solo a ser inocentes como palomas, sino también a ser astutos como una serpiente (Mateo 10:16). Ser cristiano no significa que eres ingenuo o ignorante de las intenciones de las personas.
Conocimiento
¿Qué hay de tener conocimiento? Aunque tener un conocimiento sano y verdadero es fundamental para vivir una vida cristiana, el conocimiento mental no garantiza que la persona actúa de acuerdo a ese conocimiento. El apóstol Pablo lo pone así:
"Si tengo el don de profecía y entiendo todos los misterios y poseo todo conocimiento, y si tengo una fe que logra trasladar montañas, pero me falta el amor, no soy nada." — 1 Corintios 13
Fidelidad
Entonces, ¿qué nos llama a ser la fe cristiana? No la perfección moral, ni el conocimiento académico, ni la apariencia de rectitud. Nos llama a la fidelidad — a seguir a Jesús con amor genuino, día a día, con todas nuestras imperfecciones.
Es Jesús quien nos moldea. No somos llamados a ser perfectos por nuestro propio esfuerzo, sino a seguirlo a Él y permitir que Él transforme nuestro carácter con el tiempo.
¿Quieres más herramientas prácticas?
